Somritmes surge en junio de 2020, justo después de un confinamiento estricto durante el que, a pesar de la crisis sanitaria y económica, me decidí a emprender. Decidí que era el momento de aportar mi granito de arena y ayudar desde mi experiencia musical y terapéutica a los niños y a sus familias.
Pensé que ahora más que nunca era momento de cuidar a los más peques de la casa (y a los no tan peques) ya que, aunque la mayoría de niños no pasen la covid-19 o sean asintomáticos, sí que han sufrido las consecuencias de esta pandemia.
De un día para otro se quedaron encerrados, sin ir al colegio, al parque, sin ver a sus amigos y a sus familiares y dejaron de salir a la calle. Y esto dejará secuelas a todos los niveles de su desarrollo.
Algunos niños volverán a presentar conductas propias de cuando eran más pequeños como querer dormir con los padres, tendrán rabietas o más peleas con sus hermanos, estarán más irritables o sentirán miedo al contagio. Además, esta situación también puede aumentar los casos de ansiedad por separación asociada al miedo que supone tener que alejarse de la familia y del hogar. Por otro lado, a pesar de que las pantallas han sido un aliado durante el confinamiento, también han aumentado el riesgo de la adicción a las tecnologías.
Pero no debemos olvidar que detrás de cada problema de conducta suele haber un problema emocional. Y esto es muy común en los niños ya que muchas veces no saben expresar sus emociones e intentan comunicarse a través de los malos comportamientos.
En este contexto, la musicoterapia puede ayudarles a manejar emociones como el miedo o la frustración, les permite volver a conectar con los demás y a utilizar la música y el movimiento como medio de expresión.
La música está relacionada con el aspecto socio-emocional y con el desarrollo de las funciones cognitivas, de ahí que sea un recurso interesante como apoyo y refuerzo. Por este motivo, cada vez se plantean más sesiones de musicoterapia ante los problemas emocionales y conductuales.
Es importante aclarar que desde Somritmes no se enseñará música, sino que centraremos la intervención en desarrollar las funciones cognitivas, físicas, y comportamentales de los usuarios.
También promoveremos factores sociales y afectivo-emocionales, como la empatía y la tolerancia. Todo esto teniendo en cuenta las necesidades del niño, con el fin de optimizar el desarrollo integral.
Además, muchas de las actividades que se realizan en sesión pueden trasladarse a casa para fortalecer lo que se ha trabajado y ofrecer a los padres recursos útiles para determinadas situaciones.
Hoy en día es muy fácil leer como solucionar los problemas en muchísimas páginas de internet, te cuentan cómo controlar las rabietas, los conflictos, la falta de atención, pero llevarlo a la práctica no es tan fácil como lo cuentan y puede ser frustrante.
Desde Somritmes te ayudo a tomar acción y te acompaño para poder mejorar esas situaciones a través de la música.

